Si has decidido divorciarte, lo primero que necesitas saber son los trámites y pasos necesarios que tendrás que realizar para llevar a cabo esta decisión.

Antes de comenzar, conviene resaltar la diferencia que existe entre separación y divorcio. Mientras que en el primer caso buscamos una sentencia judicial que regule el cese de la convivencia de una pareja, (con las consecuencias tanto personales como legales que esto conlleva) sin el fin de terminar con el vinculo matrimonial. En el caso de un divorcio se realiza la total disolución del matrimonio y su régimen económico, desde el momento de su sentencia.

Si tienes claro que lo que quieres es divorciarte, vamos a repasar en este articulo los trámites necesarios para un divorcio.

 

Divorcio de mutuo acuerdo o divorcio contencioso

Antes de iniciar los trámites debes de tener en cuenta, que tipo de divorcio vas a emprender, ya que la ley diferencia entre dos casos:

 

De mutuo acuerdo

Como su definición indica es cuando es solicitado y aceptado por las dos partes, o bien solamente por una de ellas con el consentimiento de la otra. En este punto deberemos de llegar a la aceptación de un convenio regulador donde se definan las consecuencias del divorcio y sus acuerdos tanto económicos (reparto de bienes, vivienda) hasta la relación con los hijos si los hubiere (patria potestad, visitas, pensiones, etc.).

 

Contencioso

En este caso no se requiere ningún tipo de acuerdo o convenio regulador, ni es necesario alegar causa o motivo alguno para presentar la demanda. Simplemente se solicita una sentencia que dictamine los términos de la separación, tanto económicos como paterno – filiares.

 

“Para iniciar los trámites de un divorcio, es necesario que hayan transcurrido tres meses desde que se contrajo matrimonio.”

 

Acuerdo de convenio regulador de divorcio

 

Como iniciar un divorcio

Hay un antiguo refrán que dice “mas vale un mal acuerdo que un buen juicio” y en parte no le falta razón, aunque lo escribo entre comillas. Y es que considero muy importante el poder llegar a un acuerdo entre los cónyuges, que abarque todos los puntos en los que va a repercutir el acuerdo de divorcio.

Muchas veces no es nada sencillo, integra los intereses de ambas partes en un acuerdo que facilite los trámites, y a la vez evite un proceso en muchos casos más traumático, debido al enfrentamiento de la pareja y la posibilidad que el fallo judicial no llegue a contentar del todo a ninguna de las partes.

En estos casos aconsejo siempre un abogado especializado en mediación familiar, que ayude a los interesados a alcanzar los acuerdos necesarios en los puntos de más conflicto. Esta tarea a veces se alarga en el tiempo, pero llega a compensar frente a una demanda de carácter contencioso.

 

Elige un buen abogado

Antes de comenzar con los trámites y el papeleo necesario, te recomendaría decidir con qué abogado vas a recorrer este camino. Un buen profesional, sabe cuáles son los procesos y tiempos necesarios ante estas situaciones, sin duda sabrá guiarte  sobre los pasos necesarios, repercutiendo en un ahorro de preocupaciones, papeleos y trámites.

Consultar un abogado es fundamental, ya que  aparte de conocer todos estos procesos tiene una gran experiencia en estos casos, sobre todo en el conocimiento de las preocupaciones y las emociones de los clientes. Muchas veces podemos dejarnos llevar por el “dolor” de la situación y no tomar una decisión correcta para el bienestar de los hijos o los intereses económicos.

A la vez actuará como tu representante ante  tu cónyuge o su abogado, en caso de grandes desavenencias no tendrás la necesidad de enfrentarte tú directamente a la parte contraria. En muchos casos los acuerdos de un divorcio comienzan con conversaciones amables y cordiales, pero el propio proceso y los desacuerdos pueden ir cambiando la aptitud de alguno de los interesados.

Si el único camino  es el contencioso, el abogado te indicará cual es la forma de reunir evidencias y pruebas que te ayuden ante tu declaración en el tribunal. Esta cuestión es muy importante en casos de malos tratos, abusos o infidelidades.

Además debes de tener en cuenta que si solicitas una demanda de divorcio contenciosa es posible solicitar al juez la fijación de una serie de medidas provisionales, que serán de obligado cumplimiento hasta el fallo de la sentencia.

 

La documentación necesaria

Llegado el momento debemos de aportar una serie de documentos. Si bien cada causa de divorcio es diferente, por lo general suelen requerirnos:

  • Copia del DNI o pasaporte.
  • Certificado de empadronamiento.
  • Certificado de matrimonio.
  • Certificado de nacimiento de los hijos.
  • Copia del libro de familia.
  • Escrituras de propiedad de bienes inmuebles (en el caso de que el régimen sea ganancial).
  • Declaraciones de todas las cuentas bancarias.
  • Declaraciones tributarias.
  • Acreditación de deudas.
  • Capitulaciones matrimoniales (en caso de separación de bienes).

 

Presentación de la demanda de divorcio

Llega el momento de presentar la demanda pertinente. Si se ha llevado a cabo el convenio regulador, podemos hacerlo de dos maneras;

  • En el juzgado donde ambos cónyuges pueden estar representados por un mismo procurador y a la vez ser defendidos por el mismo abogado (esta solución repercute en el precio final, rebajando el coste).
  • En estos casos la Ley también introduce una nueva forma de tramitación de un divorcio (siempre que no haya hijos menores no emancipados) acudiendo a un notario a otorgar de manera personal y asistidos por un letrado.

Si nuestra decisión es el juzgado, ahora solo queda esperar, en primer lugar a que toda la documentación presentada sea correcta y no haya que subsanar ningún error, para que posteriormente el juzgado señale una fecha donde tendrán que comparecer los interesados.

Una vez que se ha dado el visto bueno al convenio regulador y se ha comprobado que los pactos acordados no afectan de forma negativa a los hijos menores de edad, se dará el visto bueno para la continuación del proceso.

 

La sentencia de divorcio

Si el acuerdo es correcto el juzgado dictará una sentencia. Donde a través del sellado del convenio regulador se ejecutará el divorcio de los cónyuges a todos sus efectos.

Es conveniente conocer que en algunas ocasiones, el juzgado no aprueba todos los términos del convenio regulador. Ante esta situación se nos ofrece un plazo de diez días para presentar las oportunas modificaciones. Si en un plazo de veinte días ninguna de las partes ha recurrido  la sentencia, esta se hará firme.

 

 

Para finalizar este artículo quería comentarte que afrontar  un divorcio seguramente sea una de las decisiones más difíciles en la vida. Es necesario que conozcas que te vas a enfrentar a una fuerte carga emocional, y a partir de ese momento buscar un buen profesional que te guie para lograr acortar los tramites y que no surjan otras dificultades o  situaciones que obstaculicen el proceso. No sería la primera vez que un divorcio iniciado como de común acuerdo termine en contencioso y viceversa.