En pasados artículos hablamos sobre el acoso escolar y cómo actuar ante el mismo, a modo de resumen repasábamos que se considera acoso escolar, que formas tiene y como proceder ante su aparición, si bien tratábamos el tema legal por encima.

En éste artículo quiero ahondar sobre las acciones legales que podemos llevar a cabo ante estas situaciones que cada día se repiten más.

 

La prevención no parece ser suficiente

Hoy en día, ante la alarma social causada, es fácil encontrar proyectos, programas y estudios sobre el acoso escolar y su erradicación. Podemos ver cómo tanto instituciones privadas como públicas intentan atajar este gran problema.

Pero no deja de llamarme la atención que todos estos proyectos se centran en un pilar fundamental, que es el de la formación para la prevención, tanto de alumno, como de profesores y padres.

En todos estos programas, como nexo común, todos analizan y ofrecen las herramientas para detectarlo y actuar contra el mismo basándose en el dialogo y la reeducación.

Pero siguen apareciendo cada día más casos. La conclusión es clara. Por muy fundamental que sea la prevención y la formación no son suficientes.

 

El acoso escolar, un problema en aumento

A pesar de los protocolos instaurados en los centros, y su seguimiento por parte de las instituciones públicas del sector educativo, los casos de acoso escolar crecen cada año, como por ejemplo podemos apreciar en el informe de la Fundación Anar.

Informe Fundación Anar

Un dato significativo es su aumento durante el año 2015, año en el que se han tomado muchas medidas frente a estos casos, respecto a los anteriores. Y aun así el aumento es de un 75%.

¿Qué está fallando?

 

La opinión de los padres afectados

No lo quiero plantear como un estudio realizado, solamente hablo por mi experiencia en relación con los asuntos que he tramitado, pero creo que alguna conclusión si se puede obtener.

En la gran mayoría de los casos, como no puede ser de otra manera, me encuentro con unos padres muy dolidos, que vienen a centrar el problema en dos puntos.

 

La ocultación por parte del colegio

Lamentablemente te lo encuentras en muchas ocasiones, los propios centros (tanto públicos como privados) no quieren reconocer que en sus instalaciones existen casos de acoso escolar. Y la única actuación que llevan a cabo es intentar tapar u ocultar el problema dándole forma de naturalidad de típicos “problemas entre niños de toda la vida”.

Muchos padres critican que las únicas medidas que llevan a cabo algunos colegios es dar una charla sobre el tema. Aprovechando para darle la máxima difusión e intentando mostrar al mundo que están realmente comprometidos contra el acoso escolar. Y a la hora de la verdad cuando surge un caso lo esconden.

No quiero decir que sea una práctica habitual, pero si es cierto que en ocasiones si he detectado practicas de ocultación de estos casos por parte de colegios y directores de los mismos.

 

Profesores que no están a la altura de la situación

Esta es otra queja fundamental en los padres, acusan al profesorado de no saber o no querer ver este tipo de problemas.

Esta cuestión es delicada, porque si puede haber algún caso aislado donde el profesional docente rehúya su misión, pero la gran mayoría del profesorado, si es cierto que están muy concienciados. Lamentablemente en entrevistas que he tenido con los mismos, llegan a reconocer que no disponen de la formación, ni las herramientas necesarias para ayudar a combatir este problema en los centros.

 

La víctima como máximo perjudicado

Lamentablemente en la mayoría de los casos, la cuerda siempre se rompe por su lado más débil. Y es que la solución mas rápida y frecuente que se encuentra, es que la victima abandone el centro escolar.

Puede ser una forma de evitar el sufrimiento del menor, aunque no siempre funciona. Existen muchos casos donde este tipo de niños son presa fácil de ser nuevamente acosados en su nuevo centro. También podemos encontrar en muchos casos que aunque el menor cambie de colegio el acoso continúa en forma de ciberbullying por parte de sus antiguos compañeros.

¿Cómo podemos solucionar este problema? ¿Podemos ejercer acciones legales?

 

¿Es delito el acoso escolar?

La respuesta es SI.

La ley establece según el artículo 10.1 CE, que cualquier acto que atente contra la dignidad del niño y sus derechos fundamentales es constitutivo de delito. Y no se queda solo en situaciones de agresiones físicas, sino que también le defiende del ataque a su dignidad y su honor, como derecho constitucional.

También podemos referirnos a la LO 2/2006, de 3 de Mayo, de Educación. Donde indica la necesidad del niño a su integridad y dignidad personal, y a su derecho a ser protegido contra cualquier agresión física o moral.

Otras leyes recalcan  la obligación de todos los alumnos de respetar tanto a sus profesores como compañeros, incluyendo cualquier tipo de acoso según la Ley 26/2015, de 28 Julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia.

Y esto solo por poner un ejemplo, ya que podemos encontrar fácilmente más legislación nacional e internacional donde el fin es defender al menor.

 

Responsabilidad penal de los menores

Hasta que punto podemos exigir responsabilidad penal a un menor, la ley lo dictamina claramente de la siguiente forma:

 

Menores de 14 años

En cualquier caso un menor de 14 años no es responsable penalmente, motivo por el cual no puede ser juzgado. Pero si es posible reclamar una indemnización por responsabilidad civil a sus progenitores por los daños causados debido a los actos ilícitos cometidos.

 

Mayores de 14 años, pero menores de 18 años

En este margen de edad, si interviene el derecho penal a través de la LORPM (Ley Orgánica de Responsabilidad Penal del Menor).

En estos casos los jueces toman en cuenta dos factores, las acciones sucedidas y sus consecuencias, para a partir de las conclusiones obtenidas dictaminar la pena pertinente, que puede llegar a ser de internamiento en régimen cerrado en el peor de los casos.

Tanto en una falta como en un delito podemos solicitar una indemnización por los daños causados.

 

Mayores de 18 años

Aquí no encuentro necesario extenderme en explicaciones. Al ser mayor de edad, como no puede ser de otra forma, el código penal se aplica sin ningún tipo de restricciones.

 

Responsabilidad judicial de los centros educativos

En este punto tendríamos que estudiar cada Comunidad Autónoma en particular, ya que en la mayoría de los casos tienen aprobadas medidas contra el acoso escolar de obligado cumplimiento por los centros educativos.

En la mayoría de los casos nos encontramos con un Protocolo de Actuación Contra el Acoso Escolar y un Régimen Interno donde se especifican las normas de conducta obligatorias para los alumnos.

En todos los casos se debe de cumplir a rajatabla. En los mismos encontraremos que los actos de acoso escolar están tipificados como una falta muy grave, y las medidas que se aplicarán en cada momento. En los casos más graves se contemplan la expulsión definitiva del acosador del centro educativo.

El no cumplimiento con estos protocolos y normas puede dar lugar a acciones judiciales.

 

Procedimiento judicial

Dependiendo del caso podemos iniciar diferentes acciones judiciales:

 

Vía Administrativa

La administración es la ultima responsable de los centros educativos, y bien por acción u omisión puede ser declarada culpable de los daños causados sobre el menor, en estos caso podemos exigir su responsabilidad patrimonial.

 

Vía Civil

Mediante una denuncia civil podemos reclamar una indemnización por los daños causados, tanto a los padres del menor como al profesorado por no adoptar las medidas necesarias (culpa in vigilando, según el artículo 1903 CC).

 

Vía Penal

Como indicábamos, el acoso escolar puede ser tipificado como un delito, y como consecuencia del mismo se aplicaran las penas que comentábamos en puntos anteriores dependiendo de la edad del acosador.

 

El acoso escolar como delito

 

Espero con este artículo haber aclarado las dudas que puedas tener sobre los derechos de tus hijos y los procedimientos necesarios que llevar a cabo en estas graves situaciones. No obstante, si en vuestra familia estáis pasando por un problema  de acoso escolar, me pongo a vuestra disposición para aclararos cualquier tipo de duda sin ningún tipo de compromiso.

 

Y recuerda:

No solo tienes la obligación de proteger a tus hijos, también tienes el derecho a hacerlo